Sep 16 2009
La Ley de parejas de hecho, vetada en Portugal
El Presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha vetado la ley de parejas de hecho impulsada por el Gobierno socialista. Cavaco muestra así una vez más ser un político de firmes convicciones, empeñado en reforzar el carácter moral de la Jefatura de Estado portuguesa.
No obstante, la presidencia de la República informó de que la norma, aprobada el pasado julio por el Partido Socialista -que tiene mayoría absoluta- con los votos a favor de los comunistas lusos, el Bloque de Izquierda y Los Verdes, exige un debate “maduro y profundo”, visto que es una “opción creciente” entre los portugueses.
La modificación de la Ley no fue apoyada por los democristianos del Partido Social Demócrata -la principal fuerza opositora- y los conservadores del CDS-PP, quienes votaron en contra de la misma. Esta ley facilitaba, entre otros aspectos, el derecho de los cónyuges a recibir ayudas sociales en caso de muerte de uno de ellos. “La atención de los agentes políticos y de los ciudadanos está concentrada en otras prioridades”, valoró Cavaco, quien ha vetado doce normas desde 2006, cuando fue elegido Presidente de la República portuguesa.
El jefe de Estado, de signo conservador y que ya fue primer ministro del país entre 1985 y 1995, ha censurado, entre otras leyes, la del voto por correspondencia de los emigrantes y la del pluralismo y concentración de los medios de comunicación social. Cavaco concluye que el legislador optó por aproximar el régimen de las uniones de hecho a la del matrimonio “sin que tal opción haya estado precedida del necesario debate en la sociedad portuguesa”.
Por su parte, portavoces parlamentarios del Partido Socialista del primer ministro José Sócrates, que intentará revalidar su mayoría absoluta en las elecciones del próximo 27 de septiembre, negaron que la norma establezca “una equiparación al matrimonio”.
Los socialistas, quienes lamentaron el veto, subrayaron que el matrimonio tiene su régimen jurídico propio y consideraron que las uniones de hecho precisan de un marco normativo de mayor protección. Sin embargo, el PSD (centro-derecha) se congratuló de la decisión de Cavaco, ya que juzgaron que la Ley modificada en julio cuestionaba la libertad individual del ciudadano.
Por su parte, el Partido Comunista Portugués, la tercera fuerza política representada en la asamblea de la República lusa, discrepa de la decisión del presidente del país. El veto del jefe del Estado obliga al Parlamento a volver a discutir la modificación de la ley y someterla de nuevo a la sanción presidencial, proceso que, según la Constitución portuguesa, puede repetirse una tercera vez.
Fuente: cope.es